Fantasía y Literatura Infantil
La literatura infantil ayuda al niño en el comienzo de su andadura hacia la expresión cultural del propio lenguaje y pensamiento, además de ser una parte fundamental en la construcción y formación de la ética y la estética del niño, pues mediante ella amplia sus horizontes hacia la sensibilidad y le abre las puertas de y a la fantasía.
Sin embargo, la fantasía como cualquier otra facultad humana, además de estimular la creatividad, puede atraer ciertos aspectos negativos exaltando valores que rompen con las normas morales y éticas dentro de un núcleo social. Es el caso de ciertas obras literarias que hagan alusiones o expresen prejuicios sociales o raciales, con el fin deconseguir objetivos negativos tanto para la convivencia social como para la formación de la personalidad del niño.
A pesar de ello, gracias a los mecanismos propios de la imaginación, tanto el autor de la obra como el lector de la misma, saben que tanto el argumento como los personajes de una obra literaria no siempre dan una referencia exacta a la realidad y que por lo tanto, se trata de una fantasía del propio creador de la obra. Él es quien decide, a través de su imaginación, la historia y destino de los personajes, la trama de la historia y el argumento, así como el desenlace final.
Una cita que debemos destacar a la hora de hablar de fantasía es: “La fantasía prueba las posibilidades del pensamiento, encuentra nuevos medios y realiza los proyectos que luego se modifican con un pensamiento crítico. La fantasía es una palanca que sirve para transformar una realidad determinada y crear una obra que aún no existe”.
Los relatos y cuentos populares han marcado durante nuestra historia alimentando nuestro afán por imaginar y propiciando la fantasía. Las historias de antaño que han viajado a lo largo de la historia han ido despertando la imaginación desde niños a mayores. Tal ha sido su influencia que la literatura infantil ha llegado a convertirse en una creación propia y específica para los pequeños de la casa. Este tipo de literatura está dirigida exclusivamente a los niños y realiza una función específica que no es otra que resaltar la parte más creativa e imaginativa de cada uno, desatando su imaginación y despertando su interés.
La literatura para niños es un camino vertiginoso que va desde lo más simple hasta lo más complejo. Beshevis Singer, Nobel de literatura en 1978 y posterior escritor de obras y cuentos infantiles, destacó que: “Escribir para niños es mucho más difícil que la creación de un libro de éxito para el lector adulto”.
Igualmente, es importante tener en cuenta que, a la hora de referirnos al público infantil, debemos partir del principio en el que la imaginación está estrechamente vinculada al pensamiento y que el pensamiento mágico del pequeño hace de él un poeta por excelencia. Toda obra literaria destinada a los más pequeños ha de tener un carácter imaginario, que su lenguaje sea sencillo y agradable, sin simplificaciones.
Por lo tanto, el relato en cuestión debe estar depurado de toda exaltación idiomática, moral y retórica, podemos añadirle ilustraciones para llamar su atención y que se sumerja completamente en la magia del texto y encontrar un referente, un compañero, en un personaje determinado.
Las joyas literarias más alabadas por los niños son aquellos cuentos que narran historias fantásticas en la que todo elemento cobra vida: árboles bailan, los animales cobran vida en palabras, los ríos y las flores cantan y las montañas hablan y rugen. Los niños se adentran en mundo lleno de castillos encantados, magia y misterio.


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